Para los que me preguntáis, llevo adelgazado 7 kilos desde el pasado Junio. Pero no es éso lo que me ocupa hoy. A punto de clausurarse la temporada veraniega, quiero haceros partícipes de una joya gastronómica que he descubierto. En Hondarribia, también conocida como Fuenterrabía, tenéis el placer de disfrutar de una preciosa villa marinera en la costa vasca, y de regocijaros con unos pintxos de los que ya se ha hecho eco el mismísmo New York Times, que recientemente publicó un artículo al respecto de lo más halagador.

En la misma página a la que os remito, ví que además uno de los cocineros locales más sobresalientes (Bixente Muñoz) ofrecía un menú del día por 20 euros para quitarse el sombrero. Coincidiendo que estas pasadas vacaciones anduvimos por allí, hicimos una visita y nos hospedamos en el apacible Hotel Río Bidasoa, con lo que pudimos probar el increíble menú que ofrecen en dicho restaurante (Sugarri), que se halla en el mismo hotel. La experiencia culinaria fue memorable, para repetir.

Y lo mejor, he vuelto de vacaciones y no he engordado más que sunos someros 200 gramitos de nada, y todo líquido, porque he perdido grasa, jejeje…

Como se puede ver, zapatillas, pulsómetro, reflexiones… son ejercicios de mentalización y de preparación para el cambio. Pero me doy cuenta, siendo honrado conmigo mismo de que hay también un patente ejercicio de procrastinación. Echándole un poco de humor, habría que decir lo que Ellen de Generes: “La procrastinación no es el problema, sino la solución. Así que procrastina ahora mismo, no lo dejes para mañana”.

Ahora en serio, creo que va llegando el momento de ponerse, ya, sin excusas, al lío y punto. Una frase inspiradora puede ser una que decía mucho un compañero de trabajo parafraseando el célebre slogan de Nike: “Just do it”, o lo que en román paladino viene a ser “Símplemente, házlo”.

just-do-it

Hoy no estoy en esa fase de mentalización, no siento esa sensación de estar al borde del precipicio, de estar a punto de saltar. Pero, más pronto que tarde, tengo que hacerlo. Tengo que saltar.

En el mundo empresarial los objetivos SMART son algo conocido hace tiempo. No se trata más que de mero sentido común aplicado al establecimiento de objetivos, los cuales, si es necesario, se pueden anidar para conseguir un objetivo de mayor entidad. 

smart-goals

SMART es un acrónimo que se basa en que las metas SMART deben ser:

  • eSpecíficas
  • Medibles
  • Alcanzables
  • Realistas
  • y deben cumplirse en un plazo de Tiempo concreto.

En parte, la gracia de este sistema es en parte que te ayuda a organizar tu planificación, pero sobre todo, que como precisa de reflexión y de ponerlo por escrito es ya una manera de inicar la acción.

Me parece una buena idea aplicar la planificación SMART a mi plan de pérdida de peso, y de cambio de hábitos.

Hacer ejercio, esa parece la máxima. ¿Gimnasio? Muy aburrido. Así que, ¿por qué no empezar con unos tiritos a canasta? Revival de mis 16 años, jugando a baloncesto.

Así que me pongo a mirar unas playeras, y descubro que han reeditado las Adidas Forum!!!  Aquellas maravillosas zapatillas que sólo podía desear en sueños, hoy a mi alcance!!! No se escaparán. Me vuelvo loco llamando a alguna tienda especializada, y al final a través de la web americana de Footlocker pido unas Forum Mid. En el camino aprendo que no soy el único nostálgico de las zapatillas de basket de los 80 y 90 (por unas Jordan originales se llegan a pedir 2.500 €) y que una auténtica pléyade de personas las colecionan, visten o buscan.

Total, en semana y media las tengo en casa… preciosas de verdad.

adidas-forum-mid-footlocker-1

Por fin las tengo, pero el fin de semana… ¡ me hago una luxación de hombro! Parece que el basket tendrá que esperar un poco, pero por lo menos voy como un niño con zapatos nuevos.

Controlando el pan.

31 marzo 2009

Hoy, de nuevo, comida de trabajo. Garbanzos con langostinos y rodaballo, exquisito éste último. Y allí, acechando un bandeja con un surtido de bollitos de pan. Normalmente, no podría sustraerme a ponerme ciego de pan, pero hoy, gracias a pensar que luego escribiría sobre ello, he elegido dos pequeños bollitos de pan integral (parece que hay consenso a la hora de valorar el pan con salvado como más beneficioso para ralentizar la absorción de grasas).

Pan integral

Gracias, Gordito!

P.S. Aún sigo en mis 116,5 kilos.