Como se puede ver, zapatillas, pulsómetro, reflexiones… son ejercicios de mentalización y de preparación para el cambio. Pero me doy cuenta, siendo honrado conmigo mismo de que hay también un patente ejercicio de procrastinación. Echándole un poco de humor, habría que decir lo que Ellen de Generes: “La procrastinación no es el problema, sino la solución. Así que procrastina ahora mismo, no lo dejes para mañana”.

Ahora en serio, creo que va llegando el momento de ponerse, ya, sin excusas, al lío y punto. Una frase inspiradora puede ser una que decía mucho un compañero de trabajo parafraseando el célebre slogan de Nike: “Just do it”, o lo que en román paladino viene a ser “Símplemente, házlo”.

just-do-it

Hoy no estoy en esa fase de mentalización, no siento esa sensación de estar al borde del precipicio, de estar a punto de saltar. Pero, más pronto que tarde, tengo que hacerlo. Tengo que saltar.

En el mundo empresarial los objetivos SMART son algo conocido hace tiempo. No se trata más que de mero sentido común aplicado al establecimiento de objetivos, los cuales, si es necesario, se pueden anidar para conseguir un objetivo de mayor entidad. 

smart-goals

SMART es un acrónimo que se basa en que las metas SMART deben ser:

  • eSpecíficas
  • Medibles
  • Alcanzables
  • Realistas
  • y deben cumplirse en un plazo de Tiempo concreto.

En parte, la gracia de este sistema es en parte que te ayuda a organizar tu planificación, pero sobre todo, que como precisa de reflexión y de ponerlo por escrito es ya una manera de inicar la acción.

Me parece una buena idea aplicar la planificación SMART a mi plan de pérdida de peso, y de cambio de hábitos.

Otro juguete que me he procurado en este sinfín de preparativos (no sé si esto es ser concienzudo o, simplemente, un procrastinador 😉 ) es un invento bien gracioso Made in Finland. Se trata de un pulsómetro de muñeca de la casa Polar, que es, según me recomiendan, de lo mejorcito en estos casos.

El modelo es el F7, y creo que es justo decir que es de gama media. Cuenta pulsaciones en el instante, calorías y establece zonas de esfuerzo dentro de las cuales debes permanecer para asegurarte de que el ejercicio que haces es saludable, y no es hacer el burro hasta ver cuándo te revienta “la patata”. Pulsímetro Polar

Recomendable para cualquier deportista, te ayuda a planear, desempeñar y medir tu rendimiento, e incluso en esa pequeña pantallita es capaz de darte un gráfico de barras comparando el ejercicio de los diferentes días de la semana. Además del reloj, se debe llevar puesta una banda elástica en el torso, justo bajo los pectorales (más o menos donde queda el corazón), que es la que mediante señal de radio comunica al reloj las mediciones que registra.

Por si te pasas de efusivo, tiene alarmas sonoras para avisarte de que estás forzando tu maquinaria, con lo que deberías bajar de ritmo. Además, aunque aún no he conseguido que me funcione, supuestamente puedes enviar los datos de entrenamiento y almacenarlos en tu ordenador, gracias a un software que te tienes que bajar de la web de Polar y de la “magia” del reloj cuando lo acercas al micrófono de tu ordenador.

Para cuando no entrenas, te sirve de reloj, alarma, calendario y cronómetro. Todo por algo más de 60 euros en el caso del F7, que compré en una “semana fantástica” de ciertos grandes almacenes ;-).

Hacer ejercio, esa parece la máxima. ¿Gimnasio? Muy aburrido. Así que, ¿por qué no empezar con unos tiritos a canasta? Revival de mis 16 años, jugando a baloncesto.

Así que me pongo a mirar unas playeras, y descubro que han reeditado las Adidas Forum!!!  Aquellas maravillosas zapatillas que sólo podía desear en sueños, hoy a mi alcance!!! No se escaparán. Me vuelvo loco llamando a alguna tienda especializada, y al final a través de la web americana de Footlocker pido unas Forum Mid. En el camino aprendo que no soy el único nostálgico de las zapatillas de basket de los 80 y 90 (por unas Jordan originales se llegan a pedir 2.500 €) y que una auténtica pléyade de personas las colecionan, visten o buscan.

Total, en semana y media las tengo en casa… preciosas de verdad.

adidas-forum-mid-footlocker-1

Por fin las tengo, pero el fin de semana… ¡ me hago una luxación de hombro! Parece que el basket tendrá que esperar un poco, pero por lo menos voy como un niño con zapatos nuevos.

Una duda que me asalta a menudo, es si la manera de tratar la obesidad debe ser simplemente la de modificar hábitos alimentarios y de actividad física, o si se debe ampliar el tratamiento a algún tipo de terapia psicológica.

Pienso en esto por dos motivos:

  1. Cambiar de hábitos es una cuestión más bien psicológica, de fuerza de voluntad, etc.
  2. A la hora de enfrentarme a la comida, lo hago en ocasiones con absoluto descontrol, con gula. Me recuerdo a veces a un drogadicto que no se puede refrenar a la hora de consumir su dosis. ¿Es correcto enfocar el tratamiento como si fuera yo un adicto, en este caso, a la comida? Recuerdo que Barry Sears, el autor de la “Dieta de la Zona” , habla de la comida como la droga más potente que podemos consumir. Por cierto, una dieta con sus detractores y sus defensores, pero que me parece muy difícil de cumplir, pero esto es otro artículo… 
    Adicción a la comida
Me gustaría conocer opiniones sobre esta visión de adicto que puedo apreciar a veces mirándome a mí mismo.